Somos los que creemos que el haz de las posibilidades no se reduce jamás. Todo lo que aparece dentro de nosotros y vamos esparciendo en las cuadras caminadas y noches a punto de dormir, son pájaros e hijos que con el tiempo salen a volar y a jugar.
domingo, 13 de diciembre de 2009
martes, 24 de noviembre de 2009
domingo, 8 de noviembre de 2009
Biblio Susurros

En una susurro biblioteca de un cercano arcoíris,un susurro alarma intenta despertar con estrellas a un susurro sueño.
El susurro sueño no quiere aún levantarse, asique recuerda una noche de susurro sexo, o susurro mariposas, y sigue volando.
Frente a tanta susurro hermosura, el susurro alarma piensa que es mejor no levantar al dormilón, y decide entonces mutar con algunos pájaros y ser para su amigo un suave susurro almohada.
vALENTIN
jueves, 5 de noviembre de 2009
Algunas palabras que nos han escrito...juaz
Hola aquí subo un par de textos que representan un poco, al parecer de mi, o sea Heber o Gelbert, lo que somos, hacemos, sentimos, deseamos con los susurradores..
que lo disfrutenn...
Los Narradores de Historias - Alejandro Dolina
Existen pocos datos acerca de los Narradores de Historias. Nunca se supo de dónde venían aquellos hombres vestidos de negro. Llegaban en bicicleta al anochecer y recorrían la plaza canturreando un pregón suave.
- Historias, historias. . . ¿quién quiere oír una buena historia..?.
Sus mejores clientes eran las parejas de enamorados, los linyeras, los Hombres Sensibles de Flores, los Muchachones Crueles y los Refutadores de Leyendas, que se hacían contar historias para no creer en ellas.
Cuando no había candidatos, los Narradores intercambiaban relatos entre ellos mismos.
Y a veces, en las noches lluviosas, los caminantes vislumbraban siluetas solitarias contando historias al viento.
Un rato antes del amanecer, se iban con rumbos diferentes, a veces interrumpiendo una frase, como si obedecieran a alguna señal secreta. Sus nombres eran desconocidos y a decir verdad, la gente apenas si distinguía a algunos de ellos con apodos más bien ocasionales, como El Barbudo, El Morochito o El Petiso.
En el barrio del Angel Gris y en otros rincones de la ciudad cunden narradores aficionados que relatan, con la mayor torpeza y el mayor amor, sus cotidianas peripecias de oficinas. No hay que perder las esperanzas. Recorramos la plaza noche tras noche, tal vez en el momento menos pensado oigamos el antiguo pregón...
- Historias, historias. . . ¿quién quiere oír una buena historia..?.
.......................................................................................
Cosas - Juan Gelman
Los atacantes del amor
enmascarados por el mundo
asaltan en la calle
cuidado son terribles
aman como porfiados
quieren de pura voluntad
o la memoria les funciona
de modo tal que les importa nada
el odio el gran castigo
y besan contra todo
contra todos también confiando
que alguna vez alguien alguno
empuñe su ternura
empiece a fusilar
que lo disfrutenn...
Los Narradores de Historias - Alejandro Dolina
Existen pocos datos acerca de los Narradores de Historias. Nunca se supo de dónde venían aquellos hombres vestidos de negro. Llegaban en bicicleta al anochecer y recorrían la plaza canturreando un pregón suave.
- Historias, historias. . . ¿quién quiere oír una buena historia..?.
Sus mejores clientes eran las parejas de enamorados, los linyeras, los Hombres Sensibles de Flores, los Muchachones Crueles y los Refutadores de Leyendas, que se hacían contar historias para no creer en ellas.
Cuando no había candidatos, los Narradores intercambiaban relatos entre ellos mismos.
Y a veces, en las noches lluviosas, los caminantes vislumbraban siluetas solitarias contando historias al viento.
Un rato antes del amanecer, se iban con rumbos diferentes, a veces interrumpiendo una frase, como si obedecieran a alguna señal secreta. Sus nombres eran desconocidos y a decir verdad, la gente apenas si distinguía a algunos de ellos con apodos más bien ocasionales, como El Barbudo, El Morochito o El Petiso.
En el barrio del Angel Gris y en otros rincones de la ciudad cunden narradores aficionados que relatan, con la mayor torpeza y el mayor amor, sus cotidianas peripecias de oficinas. No hay que perder las esperanzas. Recorramos la plaza noche tras noche, tal vez en el momento menos pensado oigamos el antiguo pregón...
- Historias, historias. . . ¿quién quiere oír una buena historia..?.
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Cosas - Juan Gelman
Los atacantes del amor
enmascarados por el mundo
asaltan en la calle
cuidado son terribles
aman como porfiados
quieren de pura voluntad
o la memoria les funciona
de modo tal que les importa nada
el odio el gran castigo
y besan contra todo
contra todos también confiando
que alguna vez alguien alguno
empuñe su ternura
empiece a fusilar
domingo, 1 de noviembre de 2009
Salpicón de colores y palabras
En las 24 horas de Arte la brisa provenía de palos mágicos.
Un par de tubos de cartón mojaban con poesía los caracoles de la gente;
le mimaban el cuerpo y le adornaban el alma.
En ellos, se dice, habitaba un conejo lleno de pósimas suaves que erizaban la piel.
La gente, inquieta y sorprendida ante semejante locura, no paró de hablar y examinar tal situación y tales objetos.
Se trató de descubrir que son y que hay en ellos, y aunque nadie se animó a verles el interior, se aseguró de que tienen estrellas y mundo-corazón, además del conejo.
La fiesta continuó, y los exámenes no pasaron a mayores.
No obstante, algunas personas confiesan haberlos visto traficando silencios.
En tapa, los responsables del acto.
vALENTIN
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